LA TERCERA GUERRA MUNDIAL “BIOTERRORISMO”
(4 parte)
(4 parte)
La intención principal de este artículo en sus cuatro partes, es la de reflexionar acerca de algunos hechos del pasado y del presente, que demuestran que es necesario tomar conciencia del peligro que representa el “bioterrorismo”, principalmente el relacionado con la seguridad alimentaria, el medio ambiente y desarrollo sostenible. De lo contrario, indiscutiblemente no habrá futuro y la prosecución de la vida sobre la tierra se extinguirá tempranamente.
Ahora bien, así como las armas biológicas han cambiado de nombre, las enfermedades también. Se ha percatado usted, que los síntomas fisiológicamente hablando, por ejemplo de: la fiebre española, la peste bubónica, la malaria, el dengue, la rabia, la leptospira, la gripe aviar, el virus del Nilo, la lluvia amarilla, el resfriado común, entre otras, ocasionan similarmente, los mismos aspectos clínicos tanto en humanos como en animales, tales como: fiebre de aparición brusca y alta; cefalea; dolor ocular u ojos enrojecidos; artralgias; malestar general; erupción en la piel; diarrea; tos; fatiga; dificultad respiratoria; inflamación en los nodos linfáticos, el bazo, el hígado; destrucción de tejidos (hemorragias internas). Y por ende, la consecuencia en todos los casos es la depresión del sistema inmunológico del organismo.
Por ejemplo, una persona X manifestó la mayoría de los síntomas mencionados anteriormente. El médico no estaba seguro si se trataba de una neumonía o bronquitis, malaria, mononeuclosis, dengue. Por tanto, según examen clínico, el galeno receto acetaminofen para la fiebre, jarabe para la tos y antibiótico para la infección respiratoria.
No obstante, recomendó que antes de suministrar el antibiótico se realizará una hematología y seguimiento de plaquetas. De allí pues, las plaquetas estaban bajas y los glóbulos blancos altos. Entonces, se creo la disyuntiva: sí no se aplica antibiótico rápidamente, se comprometen los pulmones y puede ocasionar un derrame pleural y, sí se aplican los antibióticos y, resulta finalmente ser un dengue, se desencadenan las hemorragias internas, se agrava el cuadro clínico y por ende, bajan más rápidamente las plaquetas. De hecho, se puede ocasionar hasta la muerte.
Gracias a dios, se buscó orientación con otros médicos y, la persona X solo recibió antibiótico por dos días, para ayudar al organismo a defenderse. El tratamiento definitivo consistió en: acetaminofen cada 6 horas, sopas de patas de pollo, yogurt de fresa, agua de coco, suero, té de flor de auyama, verduras, frutas y reposo absoluto durante 21 días. Nada de citricos. Luego de cinco días continuos de fiebre, le realizaron los tests de dengue (Clásico y hemorrágico) y de mononeuclosis, y ambos dieron negativos.
Finalmente, se comprobó fisiológica y clínicamente que toda la sintomatología presentada por X reveló notoriamente que se trataba de un dengue hemorrágico, más no fue sustentado por examenes de laboratorio. Pero, posiblemente no era un dengue normal, de picadura de la zancuda patas blancas, sino un dengue “Y” producto del bioterrorismo, como lo afirmó recientemente una valiente y responsable galena venezolana.
Sin embargo, otros pacientes no han corrido con la misma suerte que X, puesto que los médicos les sumistraron antibióticos y otros medicamentos, que en algunos casos ocasionaron desenlaces fatales.
También se nota, que las infecciones modernas (producto del bioterrororismo) son resistentes a los antibióticos de última generación y de hecho, no existen vacunas que las combatan. Adicionalmente, se han manifestado en nuestros días antiguas enfermedades, que supuestamente estaban erradicadas (tuberculosis, malaria, fiebre amarilla, otros) y a la postre, es evidente que todo a nuestro alrededor ha evolucionado menos nuestro sistema inmunológico.
Se deduce pues, que a lo largo de la historia y el devenir social han existido y existen numerosos ejemplos de conspiraciones o atentados bélicos bio-químicos silenciosos y macabros. Sin embargo, esas tesis o hipótesis son difíciles de sustentar. No obstante, no se puede negar que el capitalismo, el consumismo de masas, la globalización, la biotecnología, todos son pseudónimos de colonización y hegemonía, los cuales indudablemente solo llevan a un mismo destino: “LA DESTRUCCIÓN DE LA HUMANIDAD Y EL PLANETA TIERRA”.
¡Queridos hermanos y hermanas! no existe ninguna justificación, ni excusa posible para seguir permitiendo y consintiendo este homicidio y genocidio humano, Por lo tanto, es urgente y prioritario tomar conciencia de estas cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria, los problemas medioambientales y desarrollo sostenible, que no son elementos independientes ni es asunto de pocos, por el contrario, estos constituyen un todo y por ende, debemos luchar y trabajar mancomunadamente para mejorarlo y sustentarlo para las próximas generaciones. Sino ¿Dónde viviremos?.
Por favor, esto es un S.O.S. ¡No tenga miedo!. ¡Levante su voz! . De lo contrario, el único responsable de esta catástrofe será el silencio y la complicidad del hombre mismo. Solo falta usted para ganar está guerra y el premio es nada más y nada menos que LA SALUD Y LA VIDA.
La salud no es solo ausencia de enfermedad; es bienestar social, mundial y, sobre todo es precaverse del daño ante la más leve amenaza (Diccionario Encarta). ¿Cuántas amenazas hay?
Finalmente, pido disculpas puesto que no soy especialista en estos temas, solo soy una docente investigadora, aportando un granito de arena en la lucha por alcanzar un mundo mejor.(www.aflatoxinasbioterrorismo.blogspot.com)